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La Justicia archivó en diciembre de 2025 la acción legal de Juan José Omella al no ver indicios de delito en el burofax enviado por el joven al arzobispado El Papa ningunea a las asociaciones de víctimas pese a considerar una “plaga” la pederastia en la Iglesia El arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, anfitrión este martes y miércoles del papa León XIX en su visita a la capital catalana, se querelló por amenazas contra un joven que le afeó su inacción ante un cura que abusó de él y, posteriormente, fue detenido por los Mossos d'Esquadra por pederasta. En un auto, adelantado por El País y que ha podido consultar elDiario.es, la Audiencia de Barcelona confirmó, en diciembre de 2025, la inadmisión de la querella de Omella contra el joven que había acordado el juzgado de instrucción 17 de la capital catalana diez meses antes. La base de la querella era un burofax enviado por la víctima al arzobispado en la que el joven, según el auto, “reprochó” a Omella “su inacción a la hora de denunciar de oficio” los abusos que le había relatado por parte de un párroco. El burofax concluía con una mención del joven abusado a que quedaba “en espera de una respuesta satisfactoria”, y anunciaba también “una reserva de las acciones que puedan corresponderle, civiles o penales, así como poner los hechos en conocimiento de una instancia eclesiástica superior”. La “ambigüedad e imprecisión” del burofax, argumentó la Audiencia de Barcelona, “impide vislumbrar los elementos esenciales para la aparición del delito de amenazas condicionales” argumentado por Omella. Es más, los jueces destacan que si la víctima hubiera denunciado a Omella por encubridor ante una instancia superior “no pasaría de hacer uso de aquello para lo que está legitimado: ejercer las acciones correspondientes en persecución de hechos de los que sostiene haber sido víctima”. Los jueces también descartan la intención de obtener una indemnización económica que Omella imputaba a la víctima. Se trata de ua atribución “sin fundamento” por parte del arzobispo, resalta el auto. Omella se reunió en marzo de 2022 con un joven que señaló por abusos sexuales al sacerdote, pero no apartó al cura ni abrió un proceso contra él, sino que trató la denuncia como un “asunto moral” al ser la víctima mayor de edad. Dos años después, el párroco, que ejercía en el barrio del Guinardó de Barcelona, fue detenido por los Mossos por abusos a un menor . Entonces sí fue apartado por el arzobispado. El pasado viernes, en una entrevista en RAC-1, Omella negó haber encubierto este caso de abusos del párroco del Guinardó, e insinuó que la publicación de esta información estaba vinculada con la visita papal. “Es falso, yo no he tapado nada y siempre he hecho lo que tocaba”, agregó, sin mencionar que se había querellado contra una víctima.
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