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Fósil - La comparación anatómica lo coloca junto a un linaje conocido y además indica una proximidad destacada con una especie descrita anteriormente por especialistas La agilidad convirtió al velocirraptor en uno de los dinosaurios más reconocibles de la cultura popular. Este depredador tenía un cuerpo relativamente pequeño, patas adaptadas para correr, una garra curvada en cada pie y un aspecto muy distinto al que durante años mostraron muchas películas, ya que los descubrimientos científicos apuntan a que estaba cubierto por plumas . Su anatomía favorecía movimientos rápidos y ataques precisos, mientras que su cerebro, en proporción al tamaño corporal, era más desarrollado que el de muchos otros dinosaurios. Esa relación entre dinosaurios carnívoros y aves sigue aportando nuevas piezas para entender cómo evolucionaron algunos de los grupos animales más exitosos del planeta. Un carnívoro encaja con los restos dispersos del yacimiento Un estudio publicado en Annals of Carnegie Museum describe una nueva especie llamada Jian changmaensis , encontrada en la cuenca china de Changma. Según recoge Live Science , se trata del primer dinosaurio no aviano localizado en esa zona y su descubrimiento aporta una posible explicación para unos e xtraños conjuntos de huesos de aves fragmentados que llevaban años desconcertando a los investigadores. La importancia del hallazgo va más allá de añadir un nombre nuevo al árbol evolutivo de los dinosaurios. Matthew Lamanna , paleontólogo del Carnegie Museum of Natural History , explicó que los microrraptores ofrecen información sobre los parientes más próximos de las primeras aves. Esa posición evolutiva convierte a cada nuevo ejemplar en una fuente valiosa para reconstruir cómo aparecieron algunas capacidades asociadas al vuelo. Jingmai O’Connor añadió que estudiar aves primitivas y dinosaurios emparentados ayuda a comprender qué características permitieron prosperar a las aves que llegaron hasta la actualidad. Otro aspecto que atrajo la atención de los científicos era la presencia de acumulaciones de huesos de aves rotos halladas en Changma. Durante años no estaba claro qué animal podía haber generado esos restos. O’Connor señaló que Jian changmaensis constituye la mejor explicación disponible porque es el único dinosaurio no aviano encontrado en el yacimiento, era carnívoro y superaba claramente en tamaño a muchas de las especies de aves conservadas allí. Los investigadores no pueden demostrar de forma definitiva que produjera esos conjuntos óseos , aunque consideran que la hipótesis encaja con las pruebas conocidas. El análisis acerca el ejemplar a otros dromeosáuridos La identificación de la nueva especie se realizó a partir de un conjunto limitado de fósiles. Los restos conservan parte de la cintura escapular izquierda y elementos del miembro anterior, preservados en roca sedimentaria. Para obtener más información, el equipo recurrió a tomografías computarizadas que permitieron examinar articulaciones y detalles internos imposibles de observar desde el exterior. Ese trabajo situó al ejemplar dentro de los microrraptores, un grupo perteneciente a la familia de los dromeosáuridos , la misma a la que pertenece el célebre velociraptor. El análisis también apunta a una relación cercana con otra especie conocida como Microraptor zhaoianus . El tamaño del animal destaca incluso dentro de un grupo caracterizado por ejemplares relativamente pequeños. O’Connor explicó que la porción conservada del húmero mide alrededor de diez centímetros, una dimensión que permite calcular una envergadura cercana a 1,2 metros. Esa estimación sitúa a Jian changmaensis en proporciones comparables a las de una lechuza común y lo convierte en uno de los mayores microrraptores encontrado s hasta ahora. Las plumas permiten desplazamientos cortos entre árboles Su aspecto habría resultado muy distinto al de la imagen popular difundida por el cine durante décadas. Los investigadores consideran que poseía largas plumas tanto en los brazos como en las patas , lo que le daba una apariencia de cuatro alas. Sin embargo, esas estructuras no implican que realizara un vuelo activo como el de las aves modernas. O’Connor afirmó que probablemente podía desplazarse planeando entre árboles de manera parecida a una ardilla voladora , aprovechando la superficie creada por las plumas para recorrer distancias cortas. Ese modo de locomoción encaja con el entorno que existía en la región hace entre 120 y 124 millones de años. La zona albergaba un gran lago rodeado por una fauna diversa formada por aves primitivas, peces, tortugas y otros animales. Los investigadores plantean que un depredador arborícola con capacidad de planeo habría encontrado abundantes oportunidades de caza. Otros microrraptores descubiertos anteriormente contenían restos de peces, lagartos, mamíferos y aves en el aparato digestivo, lo que sugiere una alimentación variada y oportunista. El yacimiento gana otra pieza para resolver un enigma La historia de este descubrimiento comenzó en un lugar que ya era famoso por otros motivos. Desde principios de este siglo se han recuperado más de cien esqueletos parciales de aves en Changma , algunos con plumas, piel y vainas de garras conservadas. Lamanna recordó que aquellas campañas ayudaron a convertir el yacimiento en una referencia mundial para el estudio de aves fósiles. Ahora, la aparición de Jian changmaensis añade un nuevo elemento a ese paisaje antiguo y ofrece una explicación plausible para un misterio que permanecía abierto desde hace años.
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