COPE
El Estadio Olímpico de Montjuic fue el escenario de la culminación de la apertura internacional de España, después de una larga dictadura y la ejemplar transición a la democracia. Después de años turbulentos llega 1992, el año que, para muchos españoles, fue el culmen del proyecto democrático de España. Los Juegos Olímpicos organizados con innegable éxito en Barcelona, enseñaron al mundo un país moderno, eficaz y, sobre todo, libre. Fue este estadio, ahora bautizado con el nombre del antguo presidente catalán Lluis Companys, en el que se celebró la recordada inauguración olímpica que, al menos simbólicamente, nos ponía a la altura de los grandes países del mundo. Si algo puede compararse a la celebración de unos Juegos Olímpicos es la visita de un Papa, la visita de la cabeza de una Iglesia que reúne a más de mil millones de creyentes a lo largo del mundo. Lo hemos visto en Madrid y lo estamos viendo en Barcelona, no hay una figura igual en todo el mundo, nadie moviliza masas similares, nadie genera ese consenso, nadie tiene una altura moral equiparable. Como aquella vez, el Estadio Lluis Companys volverá a ser el lugar en el que se desarrolle un evento histórico. El acto, la segunda Vigilia del Papa en su visita a España después de la celebrada en la madrileña plaza de Lima, comenzará sobre las 18:00 horas, pero los peregrinos que acudan podrán entrar a partir de las 16:00. Desde las 18:00 hasta algo antes de las 20:00 está previsto que se sucedan una serie de dinámicas, charlas, testimonios y actuaciones hasta la llegada de León XIV y el inicio, propiamente dicho, de la Vigilia. En esa previa se sucederán actos culturales, musicales, académicos y de adoración. Comenzará con una actuación de un grupo gospel a la que le seguirá un vídeo con testimonios. Después, asistiremos a una celebración de la cultura catalana, muy presente en el acto, con Sabor de Grácia, un grupo de rumba catalana que interpretará algunos de sus temas. Se dará paso, entonces, a un bloque centrado en una de las figuras centrales de la visita del Papa a Barcelona, Antoni Gaudí. El arquitecto de la Sagrada Familia protagonizará un vídeo al que le seguirá una conversación entre Monseñor Bruno Bérchez, delegado de juventud de la Archidiócesis de Barcelona, y Maite Gaudí, una descendiente del célebre artista. A partir de ahí se alternarán las actuaciones musicales de Conchita, Beret, Alfred García y Álvaro Soler, con diferentes vídeos de inspiración espiritual. Por último, el catedrático Francesc Torralba de la Universitat Ramón Llull, dará una breve ponencia sobre el diálogo entre ciencia, ética y humanismo en el mundo contemporáneo. La previa se cerrará con la actuación de Siloé, el grupo indie vallisoletano que ya tocó en la Vigilia de Madrid. Serán pasadas las ocho menos diez, cuando el Santo Padre llegue en papamóvil entre los espectaculares castellers que se formarán a su paso y una orquesta de grallas, el instrumento emblemático catalán. Cuando el Papa se instale en el escenario, el cardenal y arzobispo de Barcelona Juan José Omella, le dará la bienvenida al Pontífice. León XIV entonces dirigirá el acto que comenzará con una monición al Espíritu Santo, una monición de la cruz y una plegaria. Después, el Papa responderá la pregunta de un catecúmeno, de una persona que le preguntará sobre la salud mental y de una pareja. Tres preguntas y tres inquietudes que interpelarán a todos. Tras una serie de cantos, se leerá el Evangelio y León XIV reflexionará sobre ello en su Homilía. La Vigilia enfilará la recta final con el credo, el Padrenuestro y la bendición final del Pontífice que dará paso a la Escolanía de Montserrat, cuyo coro interpretará el Virolai y el Em dones força, junto al cantante Sergio Dalma. Después, sonará el himno Alza la Mirada para despedir al Pontífice.
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