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Seguro que has escuchado más de una vez en casa, en el gimnasio o en alguna charla con tu madre eso de: « No comas mucho plátano, que engorda» , «cuidado con la fruta por la noche, que tiene mucho azúcar» o «mejor tómate una manzana, que es más ligera». Vivimos rodeados de mitos sobre muchos alimentos que, al final, lo único que consiguen es que miremos de reojo a la cesta de la fruta como si fuera peligrosa. El conocido nutricionista sevillano Pablo Ojeda, experto en el tratamiento de la obesidad, ha querido romper una lanza a favor de ciertas frutas en una reciente entrevista en el programa de radio 'Las Mañanas de Kiss', en KISS FM. Según cuenta, nos pasamos el día preocupados por el azúcar de una pieza de fruta mientras ignoramos los verdaderos ultraprocesados que devoramos a diario. El experto insiste en que en España tenemos un problema muy serio con el consumo de productos frescos. Paradójicamente, siendo un país con una huerta envidiable, nos cuesta horrores meter vegetales y frutas en nuestro menú diario. Nos asustamos por comernos un plátano a media tarde, pero no nos tiembla el pulso a la hora de abrir un paquete de galletas o comernos un bollo industrial en la merienda. Los datos que manejan los especialistas son contundentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tomar, como mínimo absoluto, unos 400 gramos de frutas y verduras al día . Sin embargo, para empezar a notar beneficios reales en nuestra salud y proteger nuestro cuerpo, lo ideal sería subir hasta los 750 gramos diarios. Pero, ¿cuál es la realidad en España? Pues que a duras penas llegamos a los 300 gramos. Estamos muy por debajo de lo que necesitamos, y eso repercute directamente en los problemas de peso, digestión y salud general de la población. ¿Por qué la gente le tiene tanto miedo a la fruta? La respuesta está en la confusión que hay con el azúcar . Pablo Ojeda explica que no podemos meter en el mismo saco el azúcar blanco que le echamos al café o el que viene escondido en un refresco, con el que lleva una fruta de forma natural. El azúcar de la fruta se llama fructosa, y la propia naturaleza hace que venga «empaquetada» de una forma saludable. Y es que al morder una pieza de fruta entera, esa fructosa va acompañada de agua, vitaminas y, sobre todo, una gran cantidad de fibra. La fibra funciona como un regulador en nuestro estómago, ya que hace que el cuerpo absorba la energía muy despacio. Por eso, comer fruta no te va a provocar esos picos brutales de energía que luego te dejan «planchado» y con más hambre a la hora, como sí pasa con la bollería o las chucherías. Si hay una fruta que ha sufrido injustamente una campaña de desprestigio, esa es el plátano. Se le ha tachado de calórico y pesado, obligando a mucha gente a sacarlo de su dieta para adelgazar. Pero la realidad científica es completamente distinta, y por eso Ojeda lo defiende. Para empezar, el plátano no es un bloque macizo de calorías: el 74% de su composición es, simplemente, agua . Además, es una de las mejores fuentes naturales de fibra que existen, lo que ayuda a regular el tránsito intestinal y nos mantiene saciados durante mucho más tiempo. Es tan saludable y su impacto en la sangre está tan controlado gracias a esa fibra que el nutricionista asegura que tiene, que incluso las personas con diabetes pueden consumirlo con moderación para ayudar a regular sus niveles. Cuando el presentador del programa, Xavi Rodríguez, le preguntó sorprendido si de verdad una persona se podía comer tres plátanos al día sin ningún tipo de problema, la respuesta del nutricionista fue rotunda: «Tres plátanos al día a tu cuerpo le da alegría» . Por último, Ojeda explica que debemos perder el miedo a comer comida real. Da igual si prefieres las fresas, el melón, las naranjas, las manzanas o los plátanos. Lo importante es recuperar el hábito de llenar tu mesa de frutas y verduras. No importa si te la tomas en el desayuno, como postre después de comer o justo antes de irte a dormir. Ninguna fruta te va a hacer daño ni va a boicotear tu salud.
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