COPE
El comunicador Carlos Herrera, director de 'Herrera en COPE', ha recibido en Pamplona el premio José Javier Uranga de Diario de Navarra y ha querido pronunciar un emotivo discurso en el que ha repasado su trayectoria profesional y ha defendido el papel fundamental del periodismo en la democracia. Herrera, quien se ha definido como un "comunicador pasional", ha afirmado que "ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre y plural". Durante su intervención, ha recordado sus inicios, confesando que, aunque "nació para la medicina", su camino derivó hacia el periodismo y, más concretamente, la radio. Para el comunicador, este medio es "algo más que la vocación del testigo de las cosas", describiéndola como "la conexión casi umbilical entre uno que escucha y otro que habla", la magia del silencio y el relato de lo cotidiano. "Habría sido un médico regular y he conseguido en cambio ser un periodista regular, pero un comunicador pasional", ha admitido Herrera, quien ha agradecido la distinción recibida. Herrera ha calificado al periodismo como "la artillería de la libertad" y ha subrayado que el deber de la profesión es "hacer que se sienta la incomodidad de un tábano" ante el poder, para que este rinda cuentas ante la ciudadanía. Ha advertido del riesgo de convertir el oficio en un "ejercicio de trinchera", lo que aumentaría su descrédito. Para evitar esa deriva, ha insistido en dos máximas elementales para el ejercicio periodístico: "la prudencia, la serenidad y estar indisolublemente pegados a la verdad". Según ha señalado, si la verdad se vuelve irrelevante, el periodismo también lo será. En la parte final de su discurso, Carlos Herrera ha mostrado su "confianza fiega en las nuevas generaciones" y ha apostado por una "España no sectaria de mentes abiertas". Ha cargado contra la idea de que "para ser un intelectual de prestigio hay que ser antiespañol" y ha realizado una férrea defensa de la identidad navarra. "Que Navarra nunca deje de ser Navarra para ser una cosa", ha proclamado, añadiendo que "Navarra no es el apéndice transitorio de nadie". El comunicador ha concluido su intervención con vivas a Navarra y a España, tras recordar los dos intentos de asesinato que sufrió, una experiencia que, según sus palabras, hace más grandes "los lazos indisolubles de la profesión de contar las cosas cada día". Asimismo, Herrera ha criticado el populismo periodístico y ha lamentado que no siempre se cumpla la máxima de que "a más medios, más voces, más pluralidad". En este sentido, ha recordado una frase de Tom Wolfe que considera una guía: “Con la verdad se vende menos, pero se gana más”. En la parte final de su discurso, Herrera ha mostrado nostalgia por las “redacciones insalubres de antes”, donde “se fumaba, se bebía whisky, y se escuchaban venablos”, en contraste con los espacios “asépticos” actuales, que compara con un “quirófano”. Finalmente, ha concluido que el futuro “solo puede ser afrontado desde el conocimiento técnico, el espíritu de superación y el desarrollo de la humanísima cualidad de la curiosidad”. Dirigiéndose a los más jóvenes, ha rematado con una advertencia clara: “Solo desde el trabajo se gana el futuro”.
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