COPE
La forma en la que se consume y se compra el pescado está cambiando. Según ha apuntado la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en el año 2026 más de 100 supermercados van a sustituir los mostradores de pescadería por vitrinas con el producto en bandejas. Esta tendencia, analizada en el programa 'Mediodía COPE' con Pilar García de la Granja, responde a la búsqueda de la comodidad, aunque puede suponer un sobrecoste de hasta un 30% más caro para el consumidor. La periodista de COPE Sofía Carrillo ha comprobado desde un mercado que esta diferencia de precio ya es una realidad. Por ejemplo, la lubina pasa de 11 euros el kilo en el mostrador a 22 euros el kilo envasada, y la dorada sube de 10 a 22,5 euros el kilo. Según Carrillo, la gente prefiere la rapidez y la facilidad del producto ya preparado: "Efectivamente, parece que la tendencia tira por ahí". A pesar de la aparente comodidad, el pescado en bandeja presenta varios inconvenientes: hay menos variedad, se generan más residuos plásticos y se pone en riesgo el empleo del pescadero. Además, este formato "podría provocar que el pescado menos común desaparezca de las lonjas y cuesta más diferenciar si está fresco o no". Este sobrecoste se suma a un contexto ya complicado para el bolsillo del consumidor. El precio del pescado ha subido un 41% en los últimos 5 años, lo que ha provocado que su consumo haya caído un 26%. Frente a esta tendencia, los profesionales del sector, como Leire, pescadera, animan a los consumidores a "quitarnos la pereza" y acercarse al mostrador. Leire asegura que existen "opciones muy baratas, muy económicas, como para llevar pescado y que no te cueste un dineral", como las parrochitas o los boquerones. La pescadera también explica que el mayor precio del envasado es normal, ya que "el pescado tiene sus espinas, sus escamas, sus tripas, pero, claro, todo eso se incrementa en el precio al ir limpio". Para saber si un pescado es fresco, Leire da una clave: "Los ojos tienen que estar vivos, tienen que estar saltones, tienen que tener brillo. Ahí te das cuenta de que el pescado es muy fresco y la agalla igual". Más allá del formato de compra, los expertos insisten en no eliminar el pescado de la dieta, ya que su consumo "reduce el riesgo de infarto un 20%". Además, es "fundamental para el neurodesarrollo de los niños y para el funcionamiento normal del cerebro y el omega 3", por lo que la conclusión es clara: hay que seguir comiendo pescado, y comprarlo en la pescadería tradicional es más fresco y económico.
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