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En un gesto de profundo simbolismo y apoyo, el papa León XIV ha bendecido este martes en Barcelona una caravana de ambulancias que se dirigirá a Ucrania. Este acto se enmarca dentro del corredor humanitario organizado por la mediática religiosa sor Lucía Caram. La bendición ha tenido lugar justo antes del primer acto multitudinario del pontífice en la ciudad, una vigilia de oración celebrada en el Estadio Olímpico de Montjuïc que ha congregado a cerca de 40.000 personas. El momento de la bendición se ha producido en las inmediaciones del estadio, en un ambiente cargado de expectación. La escena ha sido retransmitida en directo a través de las pantallas gigantes instaladas en el interior del recinto, provocando que los miles de asistentes estallaran en júbilo al ver a León XIV apadrinando la misión humanitaria. Unas imágenes que han servido como un poderoso preludio para la vigilia de oración posterior. La colaboración entre el pontífice y la religiosa se gestó a raíz de una propuesta directa de sor Lucía, canalizada a través de la Fundación del Convento de Santa Clara que ella misma lidera. La respuesta del Papa fue inmediata y afirmativa, un hecho que la propia monja dominica ha destacado. "Cuando se lo propuse, inmediatamente dijo que sí", explicó recientemente en una entrevista, mostrando su gratitud y sorpresa por la rápida aceptación del Santo Padre. Sor Lucía Caram, conocida por su incansable labor humanitaria, ha confesado que en un principio consideraba "difícil" que el pontífice accediera a una petición de este calibre. Sin embargo, la realidad superó sus expectativas. "Pero veo que es un papa que toma las decisiones por sí mismo, no tanto por la vía oficial", manifestó la religiosa, subrayando el carácter decidido y personalista de León XIV, que prefiere la acción directa a los canales burocráticos tradicionales de la Iglesia. La iniciativa para Ucrania liderada por sor Lucía Caram ha alcanzado cifras impresionantes, consolidándose como un puente vital de ayuda. Hasta la fecha, su proyecto suma ya 400 ambulancias y 44 corredores humanitarios enviados al país, una labor titánica que ha permitido salvar miles de vidas y aliviar el sufrimiento de la población afectada por el conflicto. La bendición papal supone un nuevo impulso para este proyecto. La caravana bendecida en esta ocasión está compuesta por 30 vehículos, una flota que incluye no solo ambulancias, sino también coches adaptados para el traslado de heridos. Además de los vehículos, el convoy transporta material crucial como generadores eléctricos, desfibriladores, y una gran cantidad de material de primera necesidad y ayuda humanitaria destinada a la población civil que resiste en las zonas más castigadas. Con el paso de los años y la intensificación de su trabajo, sor Lucía Caram se ha convertido en un auténtico referente de la ayuda humanitaria a Ucrania. Su implicación va más allá del envío de material, ya que desarrolla una importante labor tanto sobre el terreno, coordinando la logística, como en España, donde supervisa la atención a heridos de guerra y a civiles que han sido evacuados. Este compromiso inquebrantable no ha pasado desapercibido. El propio gobierno de Ucrania la condecoró en febrero de 2025 con la prestigiosa Orden de la Princesa Olga, una de las más altas distinciones del país, en reconocimiento a su extraordinaria labor y su contribución para mitigar los efectos de la guerra. Un galardón que pone de manifiesto la magnitud de su impacto. Tras el acto de la bendición de las ambulancias, y antes de dirigirse al interior del estadio para la vigilia, el Papa ha tenido tiempo para un breve baño de multitudes. Ha saludado a las personas que se encontraban en una zona acordonada, entre las que se hallaba la conocida dibujante Pilarín Bayés, quien le ha entregado un obsequio personal. Finalmente, el pontífice se ha fotografiado con varias religiosas del convento de Santa Clara, la comunidad de sor Lucía, cerrando así un acto cargado de emoción y solidaridad.
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