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El Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona está probando una innovadora técnica quirúrgica para combatir el alzhéimer. En lugar de centrarse en los fármacos, esta nueva vía explora una microcirugía en el cuello para mejorar el drenaje de los residuos que genera el cerebro. La enfermedad de Alzhéimer se produce por la acumulación de proteínas tóxicas en el cerebro, conocidas como tau y beta-amiloide. Según ha explicado el divulgador científico Jorge Alcalde en La Linterna, esta tecnología pretende aumentar la capacidad de limpieza de esas proteínas aprovechando los tejidos linfáticos del cuello, que actúan como un sistema de drenaje natural. Actualmente, el procedimiento se encuentra en fase 1 de ensayo clínico, por lo que el objetivo principal es garantizar la seguridad de la técnica. "Los criterios de selección que se han tomado para estos pacientes son muy estrictos", ha señalado la doctora Carmen Higueras, jefa de Cirugía Plástica del hospital Germans Trias i Pujol. Los participantes son pacientes con la enfermedad en fase leve que pueden soportar una intervención quirúrgica, en los que se observará qué cambios se pueden llegar a producir. El objetivo final de la intervención no es conseguir una cura, sino ralentizar el avance de la enfermedad. "Lo que buscamos no es en ningún caso una mejoría cognitiva espectacular, sino una estabilización de la progresión de la enfermedad", ha aclarado la doctora. La meta es que el deterioro que conlleva el alzhéimer tarde más en aparecer. Una de las grandes ventajas de esta técnica es que es poco invasiva. "La intervención se realiza en el cuello, no es una intervención que se tenga que realizar a nivel intracraneal, que ya sería algo mucho más agresivo", ha detallado Higueras. La cirugía dura aproximadamente tres horas y media y solo requiere 24 horas de ingreso hospitalario. La elección del cuello como zona de intervención se basa en descubrimientos recientes. Desde hace unos 10 o 15 años se sabe que el sistema linfático del cerebro drena en los ganglios cervicales. Con la edad, estos ganglios sufren una degeneración que dificulta esa limpieza, por lo que una cirugía en esta zona para crear una derivación linfovenosa es menos agresiva y puede restaurar la función. Esta nueva línea de investigación se apoya también en los avances tecnológicos. La microcirugía robótica, como la que utiliza el robot Da Vinci, podría jugar un papel fundamental en este tipo de intervenciones. Según Higueras, esta tecnología es una de las candidatas para aplicar el procedimiento, lo que abre una puerta a la esperanza para que pueda ser aplicada con mayor precisión en el futuro.
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