La Opinión de Málaga
Final feliz para Marisol Troncoso y su familia, que iba a ser desahuciada por orden judicial de su piso en alquiler, tras 18 años de riguroso pago de la mensualidad en la calle Mauricio Moro Pareto, porque sus arrendadores, a su vez, debían abandonar su vivienda en alquiler.
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