La Opinión de Málaga
Hay decisiones que parecen una locura desde fuera y tienen todo el sentido del mundo desde dentro. La de Maryam Blanes es de esas. Graduada en Recursos Humanos, con un máster en Administración y Dirección de Empresas, había pasado más de una década trabajando en la Cámara de Comercio de Málaga. Un trabajo estable, respetable, de los que no se dejan fácilmente. Y sin embargo, lo dejó. Porque tenía una idea dando vueltas en la cabeza desde hacía años y llegó un momento en que ya no pudo posponerla más. Esa idea era Julieta Brand.
Go to News Site