Vanguardia
UCRANIA- Cuando Marharyta Nekhoroshyva vio por primera vez a su hijo recién nacido, el miedo se apoderó de ella. Nació tras apenas 26 semanas de embarazo, pesaba sólo 940 gramos (2 libras) y usaba pañales no más grandes que la palma de la mano de un adulto.
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