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El futuro de Julián Álvarez se ha convertido en la noticia más comentada de las últimas horas. Este martes, el Real Madrid realizó una oferta de 150 millones de euros por el crack argentino, tal y como el club blanco hizo saber a través de un comunicado. Una nota oficial en la que se aseguraba que el Atlético de Madrid había rechazado la propuesta, remitiéndoles al pago de la cláusula, que es de 500 millones de euros. Esta conversación entre ambos clubes ha supuesto un auténtico shock en el planeta fútbol, ya que, como bien es sabido, el atacante del Atlético de Madrid es un viejo anhelo del FC Barcelona, quien lleva meses detrás del delantero argentino. Ahora, a pesar de que el Real Madrid se ha quedado sin su supuesto fichaje estrella, el Atleti ha quedado señalado en cuanto a su función negociadora. Si acepta una oferta menor que la planteada por el Real Madrid, quedará en evidencia. Y no solo esto, si no que el grupo Apollo, actual máximo accionista del club, deberá de dar explicaciones a todas las partes interesadas de por qué se ha desecho de uno de los mayores activos del equipo por una cifra menor. Puede que, voluntaria o involuntariamente, el Real Madrid haya fastidiado una gran operación a sus dos rivales directos. Los movimientos entre los clubes madrileños han caldeado las redes sociales y las tertulias deportivas, y no deportivas, en las últimas horas. Y es que tras las elecciones ganadas por Florentino Pérez, el Real Madrid se ha vuelto a convertir en una asunto de debate nacional. Uno de los más exaltados ante la peculiar situación ha sido Gonzalo Miró. El tertuliano de la Cadena COPE, confeso atlético, se mostró muy afectado por la maniobra del Real Madrid y, sobre todo, por el lugar en el que a su juicio queda el presidente blanco. «No me creo, ni por asomo, que el nivel de ser superior de Florentino Pérez lleve, por tocar las castañuelas, a estropear una operación cuando lo que realmente estropearía la realidad tanto al Atlético de Madrid como al Barcelona es fichar a Julián Álvarez». Para Miró no es una buena estrategia por parte del dirigente blanco, ya que considera que su plan sólo sería exitoso si consigue llevarse al jugador. «Te llevas al delantero que quiere el Barça y se lo quitas al Atlético de Madrid. Eso es hacerles daño. No dedicarte a lanzarle una oferta para subirle el precio al otro». El conocido comunicador no compra esta estratagema y además es de los que defiende que el Atlético de Madrid no pierde en ningún frente, ya que, tiene toda la potestad del mundo para pedir dos cantidades diferentes al campeón y al subcampeón de La Liga, sus máximos rivales directos. Por lo tanto, comulga con la idea de que perder dinero no es perjudicial para las arcas y la imagen del club rojiblanco: «El Atlético de Madrid está en su perfecto derecho de decirle al Barcelona, '¿lo quieres? 150. ¿Lo quiere el Madrid? 300'». A medida que va subiendo el tono del debate, vuelve a remarcar esta idea, la cual no cuenta con demasiada aceptación: «Está en su perfecto derecho de pedir precios distintos a uno y a otro». Y sentencia que, a su juicio, la imagen del presidente del Real Madrid y la del club han quedado debilitadas en la confrontación. «Si Florentino realmente es tan capitán general como estáis diciendo aquí lo lógico es que diga 'yo me llevo a Julián Álvarez'. Se lo quito al Barcelona, se lo quito al Atlético de Madrid y me lo quedo yo». Una visión que, eso sí, cuenta con muchos apoyos, especialmente entre la afición colchonera.
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