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La llegada del verano y la exposición al sol requieren aumentar las precauciones para proteger la piel. Sin embargo, existe un riesgo añadido para las personas que toman ciertos medicamentos de uso habitual, ya que pueden provocar reacciones graves al interactuar con la radiación solar. El farmacéutico Alfredo Ocaña, de la farmacia RA 8 de Motril, explica cuáles son estos fármacos y cómo protegerse adecuadamente. El experto destaca varios grupos de medicamentos que pueden generar fotosensibilidad. Entre ellos se encuentran antiinflamatorios como el ibuprofeno o el dexketoprofeno, tanto por vía oral como en pomadas. En este último caso, es crucial tapar la zona tratada para evitar quemaduras. También ciertos antibióticos, especialmente los usados para el acné como la doxiciclina o la tetraciclina, pueden causar quemaduras. Ocaña advierte del peligro particular de la familia del ciprofloxacino: "si te pones al sol puede marearte, incluso perder el conocimiento con el peligro de que te caigas, te golpees". Otros fármacos a vigilar son los antihipertensivos como el losartán o diuréticos como la hidroclorotiazida, que pueden causar manchas y eritemas. Los antihistamínicos para la alergia también pueden producir mareos y erupciones cutáneas, por lo que se recomienda tomarlos por la noche. Finalmente, Ocaña señala como "muy peligrosos" los tratamientos orales para el acné, como la isotretinoína, ya que "dejan la epidermis totalmente desprotegida frente al sol", lo que provoca quemaduras con una facilidad tremenda. Para evitar estas reacciones, la primera recomendación es usar un factor de protección 50 de calidad de farmacia y evitar la exposición solar en las horas críticas, como el mediodía. El sol no solo quema, sino que es "un factor de envejecimiento muy importante de la piel". Si la exposición es inevitable por motivos laborales, es fundamental recurrir a la protección física: ropa de manga larga, sombreros y gafas. Además, si se aplican geles antiinflamatorios o corticoides, Ocaña insiste en "tapar la zona de tratamiento" con un apósito para que el sol no incida directamente. El farmacéutico subraya la importancia de que los profesionales expliquen adecuadamente las precauciones de cada medicamento. "El paciente no tiene por qué tener ese conocimiento", afirma, y añade que muchos desconocen las interacciones incluso de fármacos que llevan años tomando. Por ello, insiste en que la información es una parte esencial del trabajo farmacéutico. "Si no hacemos eso no estamos haciendo nuestro trabajo", sentencia Ocaña, asegurando que en su farmacia es un procedimiento sagrado explicarlo siempre.
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