Vanguardia
Dios siempre va a estar de moda. Hablar de Dios siempre será edificante y motivo de controversia. Dios siempre va a ser motivo de atención por un solo motivo: lo necesitamos, lo buscamos... hablamos de él. Lo convocamos. En esta saga de columnas mi fe (en minúsculas, es intrascendente si la escribo en mayúsculas. ¿Qué cambia? Absolutamente nada. Si algo cambia y hay más poder religioso con mayúsculas que minúsculas, pues tendrá su respuesta. Mi fe es como mi vida terrena: a ratos es de hierro; a ratos, volátil y rota; pero al final del túnel: fe.
Go to News Site