CORDÓPOLIS
El grupo GRODEN-Ecologistas en Acción ha presentado la propuesta en un escrito dirigido a la alcaldesa del municipio Una planta de 39 millones de euros para transformar 400.000 toneladas de residuos olivareros en gas natural “¿Está usted de acuerdo con que el Ayuntamiento de Baena autorice, dentro de sus competencias municipales, la instalación de una planta de biogás en el término municipal?”. Esta es la pregunta que el grupo GRODEN-Ecologistas en Acción ha presentado ante el Consistorio baenense en su propuesta de que se realice una consulta popular entre los vecinos del municipio sobre la instalación de esta planta. La postura del grupo ecologista “no es un no al biogás, sino un sí a decidir qué modelo de economía circular queremos para Baena” y añade que buscan “el interés local” dando prioridad a residuos propios, protegiendo el olivar y salvaguardando el agua y el suelo de la zona. Así, en su propuesta, citan como “posibles impactos ambientales y territoriales” de la planta de biogás proyectada, tales como “incremento del tráfico pesado en caminos rurales; emisiones odoríferas; riesgos de filtraciones o vertidos; impacto sobre acuíferos y alteraciones paisajísticas en un entorno predominantemente agrícola”. “En un municipio como el nuestro, donde la calidad ambiental del territorio es un activo estratégico, cualquier decisión de esta naturaleza debe contar con una elevada legitimidad social”, argumenta el grupo ecologista. En su exposición de motivos para presentar la propuesta de hacer una consulta popular sobre este proyecto, señalan que Baena es un territorio olivarero y agroambiental, con su “economía, paisaje, estructura social y proyección exterior profundamente vinculados al cultivo del olivar y a la producción oleícola”. “Este modelo productivo no solo tiene dimensión económica, sino también ambiental (mantenimiento del suelo y biodiversidad asociada); territorial (configuración del paisaje agrario); cultural (identidad local) y social (empleo directo e indirecto)”. Asimismo, exponen que “la transición hacia un modelo de economía circular constituye un objetivo estratégico tanto a nivel europeo como autonómico. En el ámbito local, ello implica: priorizar el aprovechamiento de residuos generados en el propio municipio; reducir la dependencia de residuos externos; minimizar impactos ambientales; y favorecer cadenas de valor cortas y sostenibles”. Y añaden que el sector del olivar ya genera subproductos (alperujo, restos de poda, biomasa) que pueden integrarse en esquemas de valorización energética o agronómica dentro del propio territorio. Sin embargo -indican en su propuesta-, “la instalación de una planta de biogás de gran capacidad implicaría la entrada de residuos procedentes de otros municipios, la transformación del modelo actual hacia un esquema industrial intensivo y el riesgo de desalineación con una economía circular verdaderamente local”. El grupo GRODEN-Ecologistas en Acción acompaña la propuesta de la normativa legal sobre las competencias del Ayuntamiento de Baena para realizar la consulta y sobre la implantación de un proyecto como la planta de biogás. Y pide al Consistorio que se apruebe la celebración de la pregunta a los vecinos, que deberá contar con la autorización preceptiva del Gobierno central para su convocatoria. Por último, insisten en que “sea cual sea el resultado” de esa consulta popular, “dará estabilidad política, reducirá la conflictividad social y reforzará la transparencia institucional”.
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