GENTE
El Cobra siempre fue un auto simple de explicar y difícil de olvidar: proporciones musculosas, capot largo, cabina retrasada, dos plazas y un V8 como argumento principal. Durante años, su imagen quedó atada al roadster, al auto abierto, al objeto casi salvaje que parecía más cerca de una máquina de competición que de un gran […]
Go to News Site