Diario CÓRDOBA
La desmesurada y postiza acogida a León XIV, abrumado por la ovación del Congreso que deseaba abreviar, ha degenerado en un monumental ejercicio de ‘popewashing’. No se juzga el hecho, sino el exceso. Se confirma que el ser humano está ávido del perdón de los pecados, en especial de los propios. Tomando distancia, el ‘New York Times’ ha resumido que "Uno es un Papa, el otro es un ateo, ambos se oponen a Trump". El descreído del titular es Pedro Sánchez. El presidente socialista ha encomendado la rehabilitación política del Gobierno a 'Su Santidad', un título divinizador impropio que debió evitar Francina Armengol desde la presidencia del Congreso.
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