La Opinión de Málaga
En un hemiciclo a rebosar, con diputados y senadores sentados juntos en la Cámara Baja, la llegada del papa León XIV al Congreso se ha vivido a través de dos pantallas, las habituales que enfocan al orador que está en la tribuna. Los parlamentarios han ido siguiendo la llegada del Papa, su saludo a los presidentes del Congreso y del Senado, Francina Armengol y Pedro Rollán, y su entrada en el Palacio. Ha sido justo en ese momento, cuando el Pontífice ha empezado a estrechar la mano de los distintos portavoces parlamentarios cuando ha estallado un revuelo en el interior del hemiciclo: Miriam Nogueras, de Junts, retenían al Papa, aferrando su mano, mientras le decía algo. El saludo se ha prolongado varios segundo y el murmullo en la Cámara Baja ha ido subiendo de volumen. ¿Qué le estaba diciendo?
Go to News Site