okdiario.com
La casita de Bad Bunny ha servido para confirmar que en España el privilegio sólo molesta según quién lo disfrute. Uno entra allí a bailar dos canciones y sale convertido en examen de selectividad moral. Le ha pasado a Ester Expósito, a quien una parte de las redes miró como si hubiera cometido alta traición … Continuar leyendo "Ester, Carmen y el doble rasero"
Go to News Site