INFORMACION
Pides un taxi desde el móvil, en Phoenix o Wuhan, te montas y no hay nadie dentro. Solo pantallas, sensores y una inteligencia artificial que decide arrancar, acelerar, girar y detenerse cuando toca. En San Francisco, incluso, muchos padres ya usan estos coches para que recojan a sus hijos menores y no tengan interacción con adultos desconocidos.
Go to News Site