Diario CÓRDOBA
España ha recibido al Papa con esa mezcla tan nuestra de solemnidad y resquemor ideológico con que solemos tratar cuanto aún nos recuerda que hubo una patria anterior al telediario. Desfilan autoridades, se ordenan vallas, se multiplican micrófonos; pero lo importante no cabe en la aritmética de los asistentes ni en la espuma de las tertulias. Lo decisivo es que un hombre vestido de blanco atraviesa nuestras plazas como una pregunta antigua.
Go to News Site