La Opinión de Murcia
Murcia empieza a ocupar un lugar cada vez más visible en el nuevo mapa residencial del Mediterráneo. Durante años, los grandes focos de atención inmobiliaria se han concentrado en destinos consolidados como Málaga, Valencia, Alicante o determinadas zonas de la Costa Blanca. Su clima, sus servicios, su conexión internacional y su calidad de vida los han convertido en mercados muy deseados. Pero ese éxito también ha traído consigo una realidad cada vez más evidente: precios al alza, mayor dificultad de acceso a la vivienda, escasez de suelo y una presión creciente sobre algunos entornos urbanos y costeros.
Go to News Site