INFORMACION
Ya tengo esa edad en la que, da igual el conflicto que estalle en el mundo, sé que subirá la cesta de la compra. No porque las naranjas de Valencia tengan que atravesar el Donbás o el Estrecho de Ormuz para llegar al Mercadona, sino porque lo digo yo —siendo «yo», en este caso, cualquiera en la lista Forbes—.
Go to News Site