Diario de Noticias
El colorido escaparate de Frutas Iruña lleva ya doce años sacando a relucir la frescura de sus productos en la calle Carlos III. Y a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de negocios familiares, en este caso, la jubilación de Rafael López y Ramoni Nieto, quienes dirigían el local hasta hace unas semanas, no supone el fin de la frutería porque sus hijos, Itxaso y Markel, han decidido quedarse con la tienda. Los padres de Rafael –Ángel y Elena, la primera generación de fruteros– montaron el primer local de Frutas Iruña en 1978, en la Txantrea, y después de ese, vinieron otros tantos: el de Orvina, el de la Avenida Sancho el Fuerte –donde la familia trabajó durante 34 años–, el de la calle Sandoval y el actual, el de Carlos III. Nada más y nada menos que 48 años de historia familiar.
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