Feijóo nunca está cuando se le necesita: ni con la luz, ni con la gasolina, ni con la gente | Collector
Feijóo nunca está cuando se le necesita: ni con la luz, ni con la gasolina, ni con la gente
El Plural

Feijóo nunca está cuando se le necesita: ni con la luz, ni con la gasolina, ni con la gente

Esta semana ha vuelto a ocurrir. En un momento en el que miles de familias y empresas miran al Congreso de los Diputados esperando respuestas, Alberto Núñez Feijóo eligió no estar. Ni sí ni no: abstención. Una decisión calculada que dice mucho más de lo que parece: cuando toca implicarse en proteger a la ciudadanía, como siempre, el expresidente gallego nunca está y nunca da la cara. El Gobierno sacó adelante un real decreto para amortiguar el impacto económico de la guerra de Irán en la vida cotidiana. Medidas concretas, con efecto directo en el bolsillo. No era un debate menor: era la factura de la luz, el precio del combustible, la estabilidad de miles de pequeñas empresas. Y, una vez más, Feijóo decidió no apoyar. Se opone sistemáticamente a cualquier medida que mejore la vida de la gente. El decreto aprobado no es un tema secundario. En un contexto internacional inestable, con tensiones que disparan los precios de la energía, el Gobierno de Pedro Sánchez intenta contener el golpe en lo cotidiano. Por ejemplo, actuar sobre el precio de los combustibles significa algo muy concreto: que quienes dependen del coche —trabajadores, autónomos, transportistas— no vean cómo su economía se desmorona cada vez que sube el petróleo. No es un dato técnico, es una realidad diaria. Es poder seguir yendo a trabajar sin que llenar el depósito sea un problema. Lo mismo ocurre con la electricidad. Cuando se toman medidas para contener el precio de la luz, lo que se hace es evitar que miles de hogares tengan que elegir entre encender la calefacción o llegar a fin de mes. Y no solo hogares: también pequeñas y medianas empresas que viven al límite en situaciones como estas. Un bar, una tienda, un taller… negocios que dependen de cada factura para seguir abiertos. Cuando sube la energía sin control, muchos de ellos no aguantan. Por eso, este tipo de decretos no son ideológicos: son herramientas para sostener el tejido social y económico del país. En ese contexto, la abstención de Feijóo es importante. Es una decisión política con significado. Porque no estamos hablando de una ley simbólica, sino de medidas concretas que alivian la vida de la gente. Y aun así, el aún líder del PP decidió no apoyarlas. Pero hay algo más relevante. Feijóo se abstuvo porque sabía que el decreto iba a salir adelante. Sabía que su voto no era decisivo, que no hacía falta para aprobar las medidas, y por eso eligió esa posición sin implicarse. En el fondo, ha tratado de escaquearse. Porque, si su voto hubiese sido necesario, habría sido un "no", como ha hecho sistemáticamente con casi todas las iniciativas que han supuesto avances sociales o mejoras económicas para la mayoría. Ese es el patrón: cuando puede tumbar una medida, vota en contra; cuando no puede, se abstiene para evitar el coste político. Pero en ningún caso se implica en mejorar la vida de la gente. Nunca acompaña. Nunca construye. Nunca está. Mientras tanto, el...

Go to News Site