El Plural
Tudela (Navarra) no se entiende sin su huerta. Situada en el corazón de La Ribera navarra, esta comarca regada por el Ebro, entre las cumbres del Moncayo y el desierto de las Bardenas, ofrece un ecosistema ideal para el cultivo de verduras y hortalizas. Aquí, la gastronomía empieza mucho antes del plato, en el campo, en el agua, en la paciencia y en el trabajo. Cebolletas, cogollos, pimientos, espárragos y, sobre todo, la alcachofa blanca de Tudela van más allá de lo culinario: son una froma de vida. Viajamos a Tudela, un par de semanas antes de sus aclamadas Fiestas de las Verduras, que este año se celebran del 17 de abril al 3 de mayo, para ver cómo se cultiva la alcachofa en esta tierra, un producto estrella que cuenta con Indicación Geográfica Protegida (IGP). Este año se han plantado un total de 396 hectáreas de terreno, un 11% más que el año pasado, en los 33 municipios que conforman la comarca, que se extiende a lo largo e la orilla del Ebro hasta Mendavia. Plantadas y recogidas de una en una La alcachofa es un producto exigente, que se siembra en verano y, aunque la temporada fuerte llega con la primavera, las primeras cosechas se recogen en otoño. "Es una verdura que tiene muchos cuidados", reivindicó Guillermo Agorreta, agricultor y presidente de la IGP Alcachofa de Tudela. "Todo hay que hacerlo a mano, desde la plantación, la recolección, el envasado, todo es manual", insistió. Detrás de cada alcachofa hay mano de obra, selección, oficio y un clima que las convierte en un producto único. Los contrastes térmicos entre el Moncayo y las Bardenas, nos explica, ayudan a que la alcachofa salga "tan apretada" y marque "ese hoyito que es típico de nuestra zona". Esta característica, insiste, está muy valorada en las cocinas, además de su carnoso corazón, mucho más grande que el de las variedades híbridas y "perfecto para consumir la flor de alcachofa, tan de moda en los restaurantes". Una apuesta por el turismo sostenible y responsable Agricultores, bodegeros, restauradores y representantes de la administración se reunieron en la Finca Agorreta, en las inmediaciones de Buñuel, para dar a conocer todos los secretos de este producto. Entre los asistentes estuvo la consejera de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno navarro, Rebeca Esnaola, quien defendió la huerta como parte de la idiosincrasia de esta comunidad. "Navarra no se entiende sin su Ribera y la Ribera no se entiende sin su huerta y sus verduras", dijo. Asimismo, subrayó el profundo vínculo de los agricultores con la tierra: "No se basan en modas, no se basan en prisas, sino que trabajan por temporadas, lo que manda la climatología, las estaciones, el sol, la lluvia, en definitiva, lo que manda la Tierra". Por su parte, Patxi Sáenz Lazcano, director de Marketing y Producto Turístico del Gobierno de Navarra, destacó la iniciativa 'Del campo a la mesa' para poner en contacto a productores con hosteleros, el impulso del kilómetro cero y la...
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