La Opinión de Málaga
Nunca conviene perder la ponderación y ponderar es ante todo distinguir para luego sopesar. Sánchez ha acertado en algunos asuntos de política interna, se ha equivocado en otros e incluso se sigue equivocando en uno tan grave como no convocar elecciones al no lograr sacar adelante unos presupuestos. Sin embargo es difícil cuestionar la dignidad y el valor de su política exterior, su denuncia de los crímenes contra los derechos humanos en Gaza y su negativa a implicar a España en una guerra ilegal, innecesaria y que además de destrozar el orden internacional será un duro golpe a la economía. Todo ello le ha hecho acreedor a un amplio respeto en el exterior. Negar esto es negar la evidencia, y atribuirlo a simple afán populista es tontería, como tonto sería no intentar sacar rédito ante la opinión interna de aquello que es aplaudido o al menos ampliamente respetado fuera de España.
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