ABC
Hay gestos, detalles o hábitos que se transmiten de generación en generación. Se asimilan desde una edad muy temprana y se integran en nuestro día a día de una manera que esas acciones ya se llevan a cabo con total naturalidad. Una maniobra muy habitual en España es la de dejar la llave puesta por dentro de la cerradura al acostarse por la noche. Una práctica muy arraigada en la cultura de nuestro país al percibirse como una medida sencilla que refuerza la seguridad del hogar. Esto genera una fuerte convicción de bloqueo al acceso desde el exterior, impidiendo que un intruso pueda abrir la puerta sin la llave. No obstante, por muy integrada que esté esta maniobra y por mucha tranquilidad que le pueda llegar a proporcionar a las personas, puede resultar ineficaz. Así lo ha señalado un experto, trabajador en Cerrajería Revilla, que ha explicado la seguridad real que aportan diferentes prácticas habituales que llevamos a cabo en el domicilio. Por ejemplo, este experto en cerrajería señala que por mucho que estemos siempre en casa, es un mito que el ladrón no vaya a entrar. «No siempre sabe si estamos o no estamos y él entra». Asimismo, advierte que una segunda vuelta a la llave «siempre va a aumentar la seguridad que una sola vuelta». No existe mucha duda alrededor de esta afirmación, tampoco el hecho de que considere como un mito aquella persona que asegura que «a mí nunca me han entrado, así que nunca me van a entrar». En cambio, afirma que es completamente cierto que los ladrones dejen en muchas ocasiones marcas antes de acceder. «Normalmente, los ladrones vigilan el piso, lo marcan y estudian la posición de ese piso para poder entrar sin problemas». En cuanto a disponer de una alarma en el domicilio, este experto en cerrajería es claro: «Puede ayudar a que no nos entren, pero no determina si entran o no». Del mismo modo, califica como «mito» que coloquemos la llave por dentro durante la noche. «En bombines de alta seguridad da absolutamente igual», sentencia, debido a que el mecanismo interno de algunas cerraduras de estos sistemas más modernos pueden bloquearse si alguien intenta acceder desde fuera con otra llave, por lo que puede conllevar problemas para quienes se encuentran en el interior del piso. «Una llave puesta siempre puede dificultar también la entrada a un servicio de emergencia», añade sobre los problemas que esto supondría para bomberos o ambulancias en caso de incendio o problema médico.
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