EL MUNDO
Es aristocracia del flamenco aunque él, desde Ketama, dejó claro que iría por libre. Recuerda ser el único gitano del barrio, lo mejor y peor de los 80 y un coma que le hizo ver a Ángel Nieto. "Los demás mueren y yo he resucitado. Soy un poco Jesucristo", se ríe Leer
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