Diario CÓRDOBA
Panrico (familia Costafreda), Chupa Chups (Bernat), Palex (Knuth), Cirsa (Lao), Miquel Alimentació (Miquel), Pronovias (Palatchi), Codorníu (Raventós), Freixenet (Ferrer/Bonet), Pastas Gallo (Espona), Celsa (Rubiralta)… La lista podría seguir, afectando a sectores muy diversos. Son empresas históricas de propiedad familiar catalanas que en los últimos 25 años han sido vendidas a grupos extranjeros, incluyendo fondos de inversión de distinto calibre y riesgo. Las razones de que un empresario decida vender su compañía son múltiples y se han analizado caso a caso. A una falta de herencia clara se le suele unir recibir una oferta de compra inmejorable o, simplemente, el cansancio o la necesidad de dedicarse a otra cosa. También una situación financiera complicada y difícil de gestionar. El hartazgo y las ansias por cambiar de aires son muy humanos.
Go to News Site