El Periódico Extremadura
En uno de los lugares más icónicos de la ciudad antigua cacereña, la Iglesia barroca de los jesuitas, dedicada a San Francisco Javier, construida entre 1698 y 1755, y que en la actualidad no se utilizaba regularmente para el culto, ha sido noticia los últimos días por el acuerdo llevado a cabo entre Junta, Ayuntamiento, Diócesis y Fundación Maphre, para la utilización conjunta de la misma durante un periodo de 50 años.
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