El Salto
Hay preguntas que uno aprende a no hacer en voz alta. No porque no tengan respuesta, sino porque incomodan demasiado. ¿A quién beneficia que este conflicto no termine? ¿Por qué los mismos gobiernos que se llenan la boca de derechos humanos firman contratos de armamento con quienes los vulneran? ¿Desde cuándo sabemos mirar hacia otro lado con tanta eficiencia? Este texto no pretende responder a todo. Pretende, al menos, formular las preguntas correctas. Porque mientras sigamos creyendo que lo que ocurre en Oriente Medio es un conflicto religioso incomprensible, seguiremos siendo exactamente lo que este sistema necesita: espectadores. Temas principal: Opinión socias Leer artículo completo
Go to News Site