Collector
Cómo cocinar alitas de pollo crujientes | Collector
Cómo cocinar alitas de pollo crujientes
ABC

Cómo cocinar alitas de pollo crujientes

Las alitas de pollo crujientes son uno de esos aperitivos o platos principales que gustan a todo el mundo. Ya sea para una cena informal, una reunión con amigos o simplemente porque te apetece algo rico, unas buenas alitas bien crujientes son siempre un acierto. El problema es que muchas veces quedan blandas, gomosas o con la piel poco dorada. Pero en GURMÉ tenemos el secreto para conseguir alitas perfectamente crujientes. El truco está en una combinación de técnicas e ingredientes muy sencilla. Con esta receta aprenderás a preparar alitas de pollo en el horno que nada tienen que envidar a las fritas. Además, son mucho más saludables al no utilizar tanto aceite en su cocinado. El resultado son unas alitas doradas, crujientes por fuera y jugosas por dentro que desaparecerán del plato en cuestión de minutos. El truco número uno para unas alitas crujientes es secarlas muy bien. Si tienes tiempo, después de secarlas con papel, déjalas destapadas en la nevera durante 1-2 horas o incluso toda la noche. El aire frío de la nevera secará aún más la piel y eso hará que queden todavía más crujientes. El segundo truco es usar bicarbonato (o levadura). Este ingrediente ayuda a que la piel se seque y se vuelva extra crujiente al hornearse. Pero no te pases con la cantidad o notarás un sabor metálico. La temperatura alta del horno también es fundamental. A 220°C o más, la piel se dora y se vuelve crujiente mientras el interior se mantiene jugoso. Si horneas a temperatura más baja, las alitas quedarán cocidas pero blandas. Puedes personalizar las especias según tu gusto: añade cayena o pimentón picante si te gusta el picante, curry en polvo para un toque más exótico o simplemente sal y pimienta para algo más sencillo. También puedes servir tus alitas de pollo crujientes con un acompañamiento como una salsa tártara o una salsa César para mojar. Las alitas de pollo son una fuente excelente de proteínas de alta calidad, y al cocinarlas al horno en lugar de fritas, reduces significativamente el contenido de grasas. El pollo aporta vitaminas del grupo B, especialmente niacina y B6, así como minerales como el fósforo y el selenio. Aunque las alitas tienen más grasa que otras partes del pollo debido a la piel, son una opción mucho más saludable cuando se hornean que cuando se fríen. Y si quieres ahorrarte, el horno, prueba a hacer esta receta en la freidora de aire .

Go to News Site