COPE
La procesión de Viernes Santo volverá a recorrer las calles de San Sebastián casi 60 años después de su desaparición con una respuesta ciudadana sin precedentes. Un total de 400 personas participarán en el desfile organizado por la Cofradía de Jesús Nazareno, un evento que se ha preparado en un tiempo récord de apenas tres meses y que ha generado una enorme ilusión tanto entre los participantes como entre los ciudadanos. Partirá a las 20,30 horas de la Catedral del Buen Pastor. La procesión estará compuesta por tres pasos: Jesús Nazareno, el Cristo yacente y la Virgen de la Soledad. Para poder llevarla a cabo, ha sido clave la labor de recuperación de imágenes históricas, algunas propiedad de la cofradía fundada en 1927 y otras cedidas por parroquias de distintas localidades de Gipuzkoa. Santi Reyes, encargado de esta tarea, explica que algunas tallas han sido tratadas por especialistas, mientras que otras simplemente se han limpiado y restaurado. Reyes destaca el carácter colaborativo del proyecto, que ha permitido "componer este puzzle" con piezas de diferentes lugares. Como ejemplo curioso, la Virgen de la Soledad es una imagen de la propia catedral que procesionará con un vestido prestado de Legazpia, un manto de Berastegi y una corona de la parroquia de San Sebastián Mártir de San Sebastián. Para muchos participantes, la procesión es una forma de reafirmar su identidad religiosa en el espacio público. "Como católico, pues es un orgullo poder salir a la calle y poder dar testimonio de nuestra fe", afirma Santi Reyes, quien celebra que, dentro de la pluralidad social actual, "podemos disfrutar todos con tranquilidad de las calles". La notable presencia de gente joven es uno de los aspectos más destacados. Reyes, de 33 años, confiesa sentirse "mayor" entre muchos de los miembros y se alegra de la alta participación juvenil. Considera que "ser católico hoy en día, pues quizás es complicado, y que estos espacios en los que uno reafirma su identidad como católico, pues son muy valiosos". Un ejemplo de este relevo generacional es Xabier, de 18 años, que se ha apuntado como portador de uno de los pasos. Motivado por la experiencia de amigos, decidió dar el paso para "mostrar la fe y ayudar". Explica que lo más difícil es "conseguir equilibrar la altura para que todos lleven peso" y mantener el ritmo, una tarea que realizan equipos de ocho portadores por paso con dos relevos para cada uno. Las organizadoras Thais y Josune reconocen estar sobrepasadas por el éxito de la convocatoria. "La verdad es que ni en nuestros mejores sueños pensábamos que íbamos a llegar a esto", confiesa Yosune, a lo que Tais añade: "Nosotros aspirábamos a tener lo suficiente para hacerlo con dignidad, pero esto, vamos, nos ha sobrepasado". Todo se ha organizado en un "tiempo exprés", incluyendo la confección de los hábitos, que se basan en el diseño original de hace 100 años. Son túnicas blancas con caperuza y detalles en morado, con la cruz de Jerusalén bordada en oro, y han sido encargados a un taller de Málaga. La procesión también está abierta a quienes quieran sumarse sin el hábito. La organización permitirá que personas vestidas de civil puedan participar portando un cirio. "Hay gente que vive la Semana Santa a su manera o con su sensibilidad", explican, y relatan que incluso una persona les ha comunicado su intención de salir descalzo. El desfile partirá el viernes a las ocho y media de la noche desde la catedral del Buen Pastor. El recorrido será peatonal, se detendrá en la Plaza de Gipuzkoa y regresará a la catedral. Los organizadores esperan una reacción de sorpresa y emoción en el público, ya que "se ha generado mucha expectación, mucha más de la que esperábamos".
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