ABC
La Virgen de la Trinidad tardó en asomar, pero para entonces el barrio ya llevaba mucho tiempo latiendo por ella . No solo esperando, latiendo. Porque en la Trinidad la Semana Santa no empieza cuando se abre una puerta ni cuando suena la primera marcha. Empieza bastante antes, en una esquina, junto a un azulejo, con un grupo de hombres de camiseta morada, una oración dicha casi en voz baja y un grito que luego retumba como una consigna de fe y de pertenencia: «¡ Trinidad !». «¡ A tus pies !». Solo después, 4.740 segundos más tarde que Nuestro Padre Jesús Cautivo , la Virgen se dejó ver por fin ante su barrio. Allí, en la entrada baja de... Ver Más
Go to News Site