La Opinión de Málaga
“No dejemos de buscar la verdad”, eran las palabras que resonaban y rebotaban en la fachada de la Catedral de la Plaza del Obispo, una voz que insiste en que lo más importante es actuar con humildad. Todo se traduce en un mensaje con mucha profundidad intelectual y cariño pastoral, el obispo de Málaga, don Antonio Satué, apeló directamente al corazón de la comunidad estudiantil, insistiendo en ser buscadores de la verdad en tiempos de desinformación. Unas palabras que tienen que calar en la sociedad, y que precisamente era el momento y el escenario adecuado.
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