Cope Zaragoza
El Lunes Santo en Córdoba dejó una de esas jornadas que invitan a ser recordadas durante años. La ciudad vivió un día redondo, marcado por la brillantez de todas las hermandades en la calle y, especialmente, por el esperado estreno de la Hermandad de la Presentación al Pueblo, que añadió un capítulo ilusionante a la Semana Santa cordobesa. Desde primeras horas de la tarde, el ambiente en las calles anunciaba una jornada especial. El cielo respetó, el público respondió y las cofradías ofrecieron su mejor versión, en una sucesión de estampas que combinaron solemnidad, recogimiento y momentos de gran belleza. Todas las miradas estaban puestas en la Presentación al Pueblo. La nueva hermandad afrontaba su puesta de largo con la responsabilidad de cumplir las expectativas generadas durante años de trabajo, y no solo lo hizo, sino que dejó sensaciones inmejorables. Su cortejo mostró orden y personalidad, mientras que el paso evidenció el cuidado en cada detalle, despertando el reconocimiento de los cofrades a su paso. El Lunes Santo, no obstante, fue mucho más que un estreno. El resto de corporaciones volvió a demostrar el peso y la identidad de una jornada que ha crecido con fuerza en los últimos años. Hubo momentos de especial lucimiento en enclaves emblemáticos, con calles llenas y un público entregado que acompañó cada chicotá, cada revirá y cada levantá. La música volvió a ser protagonista, poniendo banda sonora a una tarde-noche en la que Córdoba se echó a la calle para vivir su Semana Santa con intensidad. El andar de los pasos, el silencio en los tramos más serios y los aplausos en los momentos clave dibujaron una jornada completa, sin fisuras. En definitiva, el Lunes Santo de 2026 se consolida como uno de los días grandes de la Semana Santa cordobesa. La incorporación de la Presentación al Pueblo no solo amplía la nómina de hermandades, sino que refuerza una jornada que ya mira de tú a tú a las más consolidadas. Córdoba respondió, y su Lunes Santo salió reforzado.
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