Collector
La cara más cruel de la sanidad de Ayuso: un millón de madrileños sin cita y el abandono del 84% de los niños en paliativos | Collector
La cara más cruel de la sanidad de Ayuso: un millón de madrileños sin cita y el abandono del 84% de los niños en paliativos
El Plural

La cara más cruel de la sanidad de Ayuso: un millón de madrileños sin cita y el abandono del 84% de los niños en paliativos

Madrid se ha convertido en el escenario de una paradoja insoportable: es la región con el PIB más alto de España y, simultáneamente, el epicentro del deterioro de la sanidad pública. Hoy, esa realidad tiene una cifra que lo resume todo: un millón de madrileños en lista de espera. Y un dato que golpea aún más: el 84% de ayudas a paliativos pediátricos denegadas. La verdadera tragedia madrileña no reside solo en los números fríos, sino en la ruptura del contrato social que garantizaba que, ante la enfermedad, todos éramos iguales. Hoy, esa igualdad ha saltado por los aires en los pasillos colapsados de La Paz o en los centros de salud del sur de la región, donde además encontrar un pediatra es una misión imposible. Mientras la propaganda oficial vende eficiencia y modernidad, la realidad es otra: una administración que deniega sistemáticamente ayudas a cuidados paliativos pediátricos y que parchea la falta de médicos con videoconsultas o turnos de enfermería sobrecargados. Se ha dejado caer el sistema público para favorecer el negocio de la sanidad privada. El dato es incontestable y demoledor: marzo de 2026 cierra con una cifra histórica: un millón de personas esperando una operación, una prueba o una cita con el especialista. Lo más alarmante es que el 70% de esa cifra corresponde a consultas externas. Es decir, el sistema ha bloqueado la puerta de entrada al diagnóstico, creando un cuello de botella que asfixia la salud de los madrileños. Sin diagnóstico no hay tratamiento y, sin tratamiento, la enfermedad avanza. Al retrasar meses una ecografía o una cita con el cardiólogo, el Gobierno de Ayuso no solo ahorra costes inmediatos, sino que empuja desesperadamente al ciudadano hacia el seguro privado. La libertad de Ayuso se traduce, en la práctica, en la libertad de elegir entre esperar medio año por una prueba o pagar una cuota mensual a una aseguradora. A este escenario se suma otro elemento clave: la Atención Primaria, que debería ser el muro de contención del sistema, el lugar donde se resuelven el 80% de los problemas de salud, está al límite. La falta de inversión ha provocado que el médico de familia sea hoy un profesional exhausto, un gestor de la escasez que apenas dispone de tres minutos por paciente para decidir sobre vidas humanas. La desaparición de los servicios de urgencias de cercanía y su sustitución por centros sin médico presencial ha sido el golpe de gracia a la confianza del ciudadano. La propuesta de las "consultas enfermeras" en las urgencias de hospitales como el Gregorio Marañón no es un avance profesional para la enfermería, sino un uso cínico de estos profesionales para cubrir los huecos de los facultativos que han huido a otras comunidades o al extranjero. En Madrid, el médico de familia es una especie en peligro de extinción debido a contratos precarios y agendas infinitas. En paralelo, emerge con fuerza otra realidad: hablar de sanidad en Madrid es hablar hoy del abandono de la infancia. En municipios como...

Go to News Site