El Periódico Extremadura
Javier Gil, natural de Alcalá de Henares, no encontró su vocación entre planes cuidadosamente diseñados ni en una revelación tardía. La encontró, según ha relatado él mismo, en un castigo doméstico que acabó marcando su vida profesional. Tenía 14 años cuando salió del instituto con un boletín de notas que no convenció a su padre. La respuesta fue inmediata, aquel mismo día lo puso a trabajar en el negocio familiar.
Go to News Site