COPE
El Paso Morado de Lorca ha representado este Lunes Santo por la noche un vía crucis viviente con 40 actores aficionados en el monte Calvario, un entorno declarado bien de interés cultural. La recreación de las últimas horas de la vida de Jesucristo congregó a unos 1.600 espectadores en un montaje de 40 minutos de duración en la explanada de las ermitas. El guion, obra del cofrade morado Mariano Llamas, se ha basado en la tradición popular del rezo del vía crucis lorquino, transmitida oralmente desde el siglo XVIII. Este año se celebra el 408 aniversario de la instauración de las estaciones del Vía Crucis en la ciudad, que finaliza en la ermita del monte. Este recorrido fue realizado en 1618 por el franciscano fray Alonso de Vargas y, desde entonces, los “rezaores” lo recorren cada viernes de Cuaresma. El presidente del Paso Morado, Ángel Latorre, ha subrayado que "la protección y el fomento cultural de los bienes declarados BIC son un compromiso del Paso Morado que redunda en el engrandecimiento de la Semana Santa de Lorca y la conservación de sus tradiciones". En esta línea, la cofradía, con la colaboración de la empresa municipal Limusa, ha reeditado el tradicional libro de rezos del Vía Crucis lorquino, con una tirada de 2.500 ejemplares. Latorre ha explicado que esta publicación es un recurso que se suma a la apuesta por el desarrollo del turismo religioso. El libro puede encontrarse en el Museo del Vía Crucis y el Museo de Arte Sacro Nicolás Salzillo Il Maestro. El Vía Crucis del Paso Morado, cuyo texto base es del capuchino José Rafael Buñol, ha sido enriquecido a lo largo del tiempo por variantes y oraciones de la literatura de cordel. Los "rezaores" del campo de Lorca han sido los encargados de memorizar y transmitir estos rezos, un colectivo que ya ha sido distinguido con el Diploma de Servicios Distinguidos a la ciudad.
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