Cope Zaragoza
La Santa Iglesia Catedral de Coria acoge este 1 de abril, a las 12:00 horas, la celebración de la Misa Crismal, presidida por el obispo de la diócesis, Mons. Pulido Arriero. Se trata de una de las citas más relevantes del calendario litúrgico católico, un encuentro que reúne a toda la comunidad en un gesto de comunión y servicio. Uno de los momentos más emotivos de la jornada es la renovación de las promesas sacerdotales. Los sacerdotes de toda la diócesis reafirman ante el obispo su compromiso de entrega a Dios y a los fieles, reforzando así los lazos de su ministerio. La convocatoria ha destacado el carácter inclusivo del encuentro, con una invitación abierta: "Todos, todos, todos están invitados a acompañar a nuestros sacerdotes". Durante la liturgia se realizan los ritos que dan nombre a la celebración. Mons. Pulido Arriero consagra el Santo Crisma, un óleo sagrado fundamental para sacramentos como el bautismo, la confirmación y el orden sacerdotal. Además, se bendicen el Óleo de los Enfermos y el Óleo de los Catecúmenos, destinados a aliviar el sufrimiento y a fortalecer a quienes se preparan para el bautismo. Esta celebración va más allá del rito y simboliza la unión de toda la Iglesia Diocesana. Al terminar la misa, los arciprestes son los encargados de llevar los óleos a cada parroquia. Este gesto asegura que todas las comunidades, desde las ciudades a los pueblos más pequeños, utilicen los mismos óleos bendecidos por el obispo, como manifestación de una fe y guía comunes.
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