Confidencial Digital
BYD lleva ese tiempo en España y, entre olor a neumático nuevo y el zumbido seco de los cargadores rápidos , ha conseguido algo más que hacerse un hueco: obligar al mercado a mirarla de reojo. La marca china no solo presume de gama, escaparates y tecnología propia . También enseña músculo con una red que ya se extiende por casi todo el mapa , una cuota que no deja de crecer y varios modelos que han empezado a sonar en las matriculaciones como el chasquido de una pistola de aire en un box: breve, repetido y cada vez más difícil de ignorar.
Go to News Site