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Quienes tengan depósitos bancarios (también quienes tengan inversiones en bolsa, fondos de inversión o perciban dividendos) notarán un cambio relevante en la tributación de las rentas del ahorro. Este tipo de rendimientos cuentan con una tributación distinta en el IRPF, de forma que los tipos se han actualizado y, a partir de este año, se establece un nuevo tramo máximo que alcanza el 30% para las rentas más altas. La escala de la base del ahorro para la Renta 2025 (la que presentamos este 2026) queda de la siguiente manera: se aplica un 19% para los primeros 6.000 euros; un 21% para el tramo entre 6.000 y 50.000 euros; un 23% desde 50.000 hasta 200.000 euros; un 27% hasta los 300.000 euros, y finalmente un 30% para cualquier cantidad que supere este último umbral. Este nuevo tipo marginal máximo supone un incremento respecto al 28% de la campaña anterior. Es importante aclarar que no se pagan impuestos simplemente por tener dinero en un depósito o cuenta. Como explica la plataforma Raisin, "no hay que entregar nada a Hacienda por mantener tu dinero en el banco; los impuestos solo aplican a los intereses que genere". Por tanto, si una cuenta remunerada o un depósito genera intereses, esas ganancias se incluyen en la base del ahorro y tributan según los tipos correspondientes. Para entender el sistema tributario, es esencial diferenciar las dos bases imponibles del IRPF. La base del ahorro, conocida como 'la base barata del impuesto', incluye rentas como los rendimientos de capital mobiliario y las ganancias o pérdidas patrimoniales, que ahora tributan entre el 19% y el 30%. Por otro lado, la base general engloba los ingresos del trabajo, actividades económicas y otros rendimientos. En esta escala, el Gobierno establece seis tramos con un tipo progresivo que va desde un mínimo del 9,50% hasta un máximo del 24,50%, gravamen que puede aumentar según los tipos aplicados por cada comunidad autónoma. La campaña de la Declaración de la Renta 2025 comenzará el 8 de abril de 2026, justo después de la Semana Santa. Los contribuyentes tendrán de plazo hasta el 30 de junio de 2026 para presentar su declaración por internet a través de la sede electrónica de la Agencia Tributaria, utilizando herramientas como el simulador Renta Web para comprobar sus datos. Adicionalmente, se debe tener en cuenta que el capital mantenido en depósitos forma parte del patrimonio neto. Según la normativa vigente, si el patrimonio total de un contribuyente supera los 700.000 euros, podría estar sujeto al Impuesto sobre el Patrimonio, excluyendo de este cómputo hasta 300.000 euros del valor de la vivienda habitual.
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