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Mucho se lleva hablando de la espesa relación entre la princesa Mette-Marit y el pedófilo fallecido Jeffrey Epstein ... y lo que queda. Ahora, pocos días después de la famosa entrevista de la heredera al trono, una investigación ha revelado nuevos detalles sobre el vínculo. En definitiva: lo que la esposa del príncipe Haakon no quiso contar. Fue en febrero, y en pleno escándalo, cuando el nombre de Mette-Marit se vinculó por primera vez al del magnate estadounidense después de que la princesa apareciera en los nuevos papeles desclasificados sobre el pedófilo. La esposa de Haakon de Noruega pidió disculpas en un comunicado y confesó sentirse «avergonzado». Y después, ocho semanas de silencio. Así hasta que el pasado 19 de marzo, Mette-Marit se decidía a conceder una entrevista a la cadena pública NRK para explicar su relación con Epstein. Aquella fue una aparición que, lejos de aclarar cosas, profundizó en la división existente en la opinión pública noruega acerca de la honestidad de la princesa. Unos valoraron positivamente esos veinte minutos de entrevista y otros censuraron las lagunas que arrojaron. Y una de las dudas más poderosas surgió de la propia declaración de Mette-Marit acerca de unas vacaciones en la mansión de Epstein en Palm Beach. En aquella intervención ante las cámaras, dijo haberse sentido insegura o incómoda por algo que él hizo, pero evitó revelar qué sucedió. Ahora, una investigación periodística asegura que ha encontrado en los archivos una respuesta: «Le pidieron que llamara a una joven de 17 años». Así lo ha asegurado el medio noruego TV2. Ahora ha sido esta cadena privada la que ha querido profundizar en tan turbia relación entre los más de tres millones y medio de archivos que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó este año sobre el caso Epstein mientras La Familia real se atrincheraba de nuevo en ese lugar en el que se siente más segura: el silencio. «¿Tuvo la princesa heredera, ya sea en la casa de Epstein o en cualquiera de sus otras reuniones con él, alguna información que pudiera indicar lo que ahora sabemos sobre él?», preguntaba el periodista de la NRK en la entrevista del 19 de marzo. «Todas las personas con las que me he reunido con Epstein eran adultas. Nunca he visto nada ilegal, pero Epstein se comportó conmigo de una manera que no me gustó. No puedo ocultarlo», respondía Mette-Marit. «¿Qué puedes decir al respecto?», insistía el entrevistador. Y la princesa alegaba: «El último día de nuestra estancia en Palm Beach, me puso en una situación que me hizo sentir tan insegura que llamé a casa para hablar con Haakon. Pero mantuve el contacto con él durante un tiempo después de eso. Creo que probablemente fue porque era tan manipulador que se aprovechó de que teníamos un amigo en común. Que soy ingenua. Me gusta creer lo mejor de la gente. Pero también decidí cortar el contacto con él, y fue por episodios como ese». Ahora se ha sabido lo que ocurrió realmente: Epstein pidió a Mette-Marit contactar con una menor de edad. Y eso es lo que se calló en la entrevista de la NRK. «Epstein le pidió que llamara a una chica de 17 años. Se refiere a ella como su ahijada», asegura ahora TV2. Parece ser que ese ignominioso episodio sucedió el 7 de enero de 2013, cuando Mette-Marit se encontraba alojada en la casa de Palm Beach. «Nooo, eso es demasiado vergonzoso. Soy así de tímida», escribía Mette-Marit tras la petición. «Por favor, es para mi ahijada», le respondía Epstein. «Vale, intentaré armarme de valor después de la playa», concluía Mette-Marit. Después, lo piensa y escribe: «Jeffrey, no voy a llamarla. Me incomoda. En cambio, le prepararé un regalo a tu ahijada». La TV2 ha preguntado a Palacio si estos correos reflejan el episodio de inseguridad al que la princesa Mette-Marit hizo referencia durante su entrevista. Sin embargo, la Corona ha resuelto que no tiene nada que decir al respecto. Mientras tanto, el fantasma de Epstein sigue sobrevolando por Oslo.
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