Cope Zaragoza
La Fundación Fernando Buesa y el Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, han solicitado a las instituciones vascas que retiren las subvenciones a la Korrika. La petición se produce tras constatar que, durante la última edición de la carrera en favor del euskera que finalizó este domingo, se exhibieron hasta 38 imágenes de miembros de ETA. En un comunicado conjunto, ambas organizaciones han afirmado que "una vez más", esta carrera promovida por AEK, y cuyos portavoces han reivindicado la excarcelación de los presos de ETA, ha sido utilizada como un "escaparate obsceno de legitimación del terrorismo" que ha pervertido el "objetivo de reivindicar el uso del euskera". Entre "los episodios más graves" de esta edición, las asociaciones citan la cesión del testigo a tres miembros de ETA en San Sebastián (Albino Sáenz, Mikel San Argimiro y Xabier Atristai), a la portavoz de Sare, Bego Atxa, y al hijo del miembro de ETA fallecido Kepa del Hoyo en Bilbao. También denuncian la "utilización" en Pamplona de un niño que portó el testigo con una camiseta con la imagen del terrorista Patxi Ruiz, asesino del concejal de UPN Tomás Caballero y la lectura del mensaje final de la Korrika por parte de Aitzol Gil de San Vicente Pla, hijo del exdirigente de ETA David Pla. Para las víctimas, es "moralmente inaceptable la instrumentalización simbólica de hijos de miembros de ETA para transmitir los mensajes de la entidad organizadora". El Gobierno vasco ha avanzado que va a mantener una reunión "de evaluación" con los responsables de la coordinadora AEK para analizar cómo ha transcurrido la edición de este año. "Como hace siempre con las iniciativas en las que participa", ha añadido acto seguido la vicelehendakari primera, Ibone Bengoetxea, quien no ha querido opinar sobre la demanda de retirada de ayudas públicas a la Korrika. La también consejera de Cultura ha calificado el uso de "determinadas imágenes" en esta carrera como algo "hiriente" para toda la sociedad vasca, no solo para las víctimas. Tras subrayar que la Korrika debe ser un "gran espacio de encuentro", ha insistido en que el euskera "necesita puentes y no muros" y ha reclamado "actitudes y decisiones que atraigan a más personas a ayudar a nuestra lengua y no decisiones o actitudes que las alejen". Las asociaciones de víctimas tienen claro lo ocurrido, no son hechos "aislados ni inevitables", suceden porque "AEK los tolera". La Fundación Buesa y Covite recalcan que la excusa de que "no se puede controlar todo" ha quedado desacreditada en esta edición, ya que la organización sí ha intervenido para vetar la participación del sindicato CCOO. "Si AEK no impide la exhibición de imágenes de etarras, es porque no quiere". Por todo ello, consideran "inaceptable" que las administraciones públicas "sigan subvencionando, patrocinando o comprando kilómetros" de una iniciativa que permite la exaltación del terrorismo de ETA y reclaman que se suspenda cualquier fórmula de colaboración económica con la Korrika hasta que AEK "condene de forma clara y pública" estos actos y adopte medidas para que no se repitan. El diputado general de Álava, Ramiro González (PNV), ha pedido a la organización de la Korrika que haga "una reflexión profunda". González ha reivindicado que el euskera "es de todos" y "une a personas con ideologías muy diversas", por lo que considera "un error tremendo vincular el euskera con una determinada forma de pensar". Además, ha reconocido que no se siente "cómodo corriendo delante de pancartas o carteles que ofenden a una parte importante de la sociedad". En la misma línea, el presidente del PNV, Aitor Esteban, lamentaba estos días que los jóvenes que leyeron el manifiesto final de la carrera no representaban la "pluralidad de este país", sino que estaban "muy ligados al mundo de Bildu".
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