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La Mesa del Congreso ha aprobado este martes por vía telemática la mejora del plan de accesibilidad para personas con movilidad reducida en todo el Palacio de las Cortes y que contempla, en concreto, la modificación arquitectónica del hemiciclo para facilitar que los diputados en sillas de ruedas puedan ejercer su labor «plenamente». Esta reforma permitirá que tanto los ciudadanos como sus señorías puedan acceder a las tribunas de invitados, el banco azul del Gobierno, los escaños, la presidencia y la tribuna de oradores en igualdad de condiciones y sin limitaciones. Según ha explicado Francina Armengol, presidenta del Congreso, la elaboración de la reforma se ha realizado junto a CERMI, Fundación ONCE y CEAPAT, asociaciones representativas de personas con discapacidad, para dar una respuesta efectiva a una demanda sostenida durante años. La eliminación de las barreras arquitectónicas se suma a otras medidas destinadas a personas con discapacidad intelectual y sensorial. En una nota de prensa, el Congreso ha explicado que se realizará respetando los «los criterios de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta que se trata de un edificio histórico». Así, se incorporará una «señalética específica» y mejoras integrales para facilitar el acceso y la movilidad de personas con cualquier tipo de discapacidad en todos los edificios del Congreso, con adaptación de zonas comunes como pasillos, escaleras, ascensores, lavabos, el conjunto de salas del edificio y la adaptación del Patio de Floridablanca. Durante la legislatura pasada, Pablo Echenique, exdiputado de Unidas Podemos, que padece padece atrofia muscular espinal, denunció en reiteradas ocasiones las dificultades que encontraba para desempeñar su labor parlamentaria. A pesar de ser el portavoz de grupo parlamentario, no pude ocupar su escaño en la bancada correspondiente dadas las barreras físicas y se vio obligado a ir a la parte más alta del hemiciclo al principio y luego, le cambiaron a las más baja. Como portavoz de Unidas Podemos, criticó que no pudiera ocupar el escaño correspondiente a su grupo en la bancada y que se viera obligado a situarse en la parte más alta del hemiciclo. Echenique dirigió solicitudes formales a la entonces presidenta del Congreso, Meritxell Batet, para adaptar el hemiciclo y otros espacios de trabajo de la Cámara baja. Calificó siempre la situación de "discriminatoria" e incluso en su despedida en 2023 volvió a reprochas que no se hubieran acometido las reformas. Echenique pedía una solución compatible con la protección histórica del hemiciclo que le permitiera no solo sentarse con su bancada sino intervenir también desde el púlpito. En febrero de 2020, la Mesa del Congreso aprobó una intervención valorada en 258.000 euros para instalar plataformas elevadoras que dejó satisfecho al portavoz de Unidas Podemos, sin embargo, nunca llegaron a materializarse, acabó esa legislatura, empezó otra y el plan quedó en un cajón. Ahora, explican desde el Congreso, recuperan esa idea del sistema metálico elevador con variaciones. Antes que Echenique, diputados como José Oreiro, Francisco Vañó o Ignacio Tremiño o José Oreiro también se enfrentaron a estos problemas. No es para nada una reivindicación nueva.
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