Diario CÓRDOBA
Nuevo día, nuevo giro de guión de Donald Trump. Tras haber amenazado durante el día de ayer con desatar el infierno en Irán si no se abre el estrecho de Ormuz… Hoy por la mañana se ha lavado las manos. El Wall Street Journal anunciaba que el presidente estadounidense se planteaba terminar la guerra aunque el paso siguiese bloqueado. Situación que ha confirmado el propio Trump en su red social poco después. Despechado, ha anunciado que Estados Unidos no estaría para ayudar, y daba dos opciones a los países, comprar el petróleo a Estados Unidos, o reabrir el estrecho mediante una operación militar. El mensaje, sin embargo, no ha debido llegar al jefe del Pentágono, que ha asegurado que van a continuar con la guerra si no firman un acuerdo. Mientras tanto, las bombas siguen cayendo en Irán. El presidente estadounidense compartía esta imagen de un ataque en Isfahán. Una enorme explosión que captaban los móviles de los iraníes desde varios puntos de la ciudad. Proyectiles que también caen en Teherán, donde la Media Luna Roja iraní busca heridos y supervivientes entre los escombros. El régimen ha respondido atacando un petrolero de bandera kuwaití, y, aunque el barco haya quedado destrozado no ha habido heridos. Sin embargo, la Guardia Revolucionaria Iraní no se detiene ahí y anuncia acciones contra empresas en la región vinculadas a Israel y Estados Unidos. Algo que lleva haciendo desde hace varios días, pero esta vez da nombres. Empresas como Microsoft, Google o Boeing serán el objetivo de los proyectiles iraníes a partir de mañana.
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