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Crítica de 'Calle Málaga' (***): Carmen Maura borda otro bonito caftán azul | Collector
Crítica de 'Calle Málaga' (***): Carmen Maura borda otro bonito caftán azul
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Crítica de 'Calle Málaga' (***): Carmen Maura borda otro bonito caftán azul

La maravillosa película anterior de la directora marroquí Maryam Touzani, 'El caftán azul', un prodigio de sensibilidad, finura en el pespunteado de los hilos invisibles en una magnífica historia, convierte en ineludible la atención a su nueva película, 'Calle Málaga', situada en Tánger y con una primorosa Carmen Maura como protagonista. Maura es María Ángeles, española que vive allí casi desde que nació, en esa calle Málaga llena de un colorido y un movimiento que siempre ha sido el motor de su vida. Es viuda, tiene un pisito con balcón perfumado al hormigueo de la calle y una hija con problemas que vive en Madrid. Touzani explica muy bien con su talento para que lo oculto se haga evidente lo mucho que encaja María Ángeles en el paisaje y la tragedia que supondría para ella el hecho de tener que salirse de él. Con sencillez argumental y con la buena interpretación del trío protagonista, con Marta Etura en el personaje de la hija y con Ahmed Boulane en un papel muy bien interlineado y que gana en atractivo, la película se hace agradable a pesar de que contiene algunos conflictos muy desagradables, especialmente entre madre e hija. No llega Maryam Touzani a la precisión, profundidad y atmósfera de 'El caftán azul', busca y en cierto modo encuentra un atractivo apoyo para que resulte entrañable y acogedora, especialmente gracias a los cambios que le procura a los personajes de Maura y de Boulane. Y algunos tramos del argumento, como los futboleros, los de la residencia de ancianos o los románticos, aunque algo forzados se pegan a la historia con simpatía. Se agradece enormemente esa luz natural que le aporta a su personaje Carmen Maura , que mira a la cámara y a su entorno con una chispa y una jovialidad envidiables, y que regala momentos de gracia deslumbrantes, como las conversiones con su hermana monja con voto de silencio (María Alfonsa Rosso). Una película que pierde su amargor por la mirada dulce de su directora a los personajes y de los personajes a nosotros.

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