ABC
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha emitido una nueva alerta alimentaria tras detectar la presencia de la bacteria Listeria monocytogenes en un lote de salmón ahumado comercializado en España. Esta bacteria puede causar síntomas de diversa gravedad, desde problemas gastrointestinales leves a complicaciones en el embarazo. La entidad ha informado en un comunicado de que la notificación ha sido recibida a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información y trasladada por las autoridades sanitarias de Andalucía. En concreto, el producto afectado es el lote 361214, con fecha de caducidad 13/04/2026, del salmón ahumado de la marca Skandia, presentado en envases de 80 gramos de blíster de plástico y conservados en refrigeración. El organismo señala que ya ha puesto esta información en conocimiento de todas las comunidades autónomas mediante el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) «con el objeto de que se verifique la retirada de los productos afectados de los canales de comercialización». En cuanto a las personas que compraran este lote antes de que se emitiera la alerta, la AESAN les recomienda que «se abstengan de consumirlos». Por su parte, quienes ya lo hayan ingerido y presenten síntomas compatibles con la listerosis, como vómitos, diarrea o fiebre, deben acudir a un centro de salud para ser examinados. El organismo también recuerda que, en el caso de mujeres embarazadas, es importante consultar las recomendaciones específicas de AESAN sobre higiene alimentaria y alimentos que deben evitarse durante la gestación. Por último, insiste en la necesidad de «extremar las medidas de higiene para evitar la contaminación cruzada con otros productos». La listeriosis es una enfermedad de origen alimentario causada por la bacteria Listeria monocytogenes, un microorganismo muy resistente que puede sobrevivir en condiciones adversas. A diferencia de otros patógenos, es capaz de multiplicarse incluso en refrigeración (entre 2 y 4 ºC), aunque su desarrollo óptimo se sitúa entre los 30 y 37 ºC. Solo un cocinado adecuado, por encima de 70 ºC durante al menos dos minutos, garantiza su eliminación. Su presencia es habitual en el medio ambiente, donde puede adherirse formando estructuras que dificultan su erradicación. La transmisión a las personas se produce principalmente por el consumo de alimentos contaminados, sobre todo aquellos listos para comer y conservados en frío durante largos periodos, como pescados ahumados, carnes procesadas o quesos blandos. En la mayoría de los casos, la infección pasa desapercibida o provoca síntomas leves, como fiebre o molestias digestivas. Sin embargo, en grupos vulnerables (embarazadas, personas mayores o con sistemas inmunitarios debilitados) puede derivar en complicaciones graves, como meningitis, septicemia o problemas durante la gestación. Además, su periodo de incubación, que puede extenderse hasta tres meses, dificulta identificar el origen del contagio.
Go to News Site