COPE
El restaurante Bodega Regia de León ha cumplido su 70 aniversario, una fecha que celebra una larga trayectoria de sabor y tradición. Su propietario, Marcos Vidal Suárez, conocido como Marquitos, ha repasado la historia del negocio en el espacio "Entre Nosotras" del programa "Mediodía en COPE León", conducido por Esther Peñalba Aller. "Estoy muy contento de estar aquí, con mucha ilusión de haber llegado hasta ahora", ha afirmado Vidal. La historia de Bodega Regia comenzó el 17 de marzo de 1956. Marcos Vidal ha recordado sus inicios con solo nueve años, describiendo la hostelería como "un oficio muy gratificante, muy bueno, y es de mucho sacrificio". El negocio familiar tiene raíces profundas: su padre provenía del gremio de la carnicería, mientras que la familia de su madre regentaba una casa de comidas en Mora de Luna. Sus hijos, Marcos, María y Raúl, representan ya la quinta generación del negocio. El camino no ha estado exento de dificultades. Vidal ha relatado cómo la familia tuvo que superar "problemas muy importantes", llegando incluso a cerrar un establecimiento anterior para "resurgir de las cenizas en el año 90". Pese a todo, la satisfacción es la nota dominante. "La repercusión está ahí, es igual la diputación que la junta, el ayuntamiento", ha comentado Vidal, quien se siente arropado por las instituciones y clientes, afirmando: "Estoy con una satisfacción humana, profesional, de afecto y estoy muy contento". A lo largo de su historia, Bodega Regia ha sido un gran embajador de los productos de León. El restaurante ha participado en jornadas gastronómicas en la Expo de Sevilla, Canarias, Venezuela o México, entre otros lugares. "Hemos llevado siempre el botillo, los chorizos, la morcilla, todo lo hemos llevado", ha explicado Vidal, destacando la labor pionera de promoción que realizaron envasando al vacío los productos locales para sus viajes. La base de la cocina de Bodega Regia se mantiene fiel a sus orígenes, con platos icónicos como la sangrecilla, las ancas de rana, los callos y la morcilla. A esta tradición se suman las croquetas de Ana, su mujer, a quien Marcos Vidal ha descrito como una "bendición". "Después de haber nacido, que es algo importantísimo, encontrar una pareja como es Ana", ha confesado con emoción. La continuidad está asegurada gracias a sus tres hijos. Raúl, como responsable de cocina, junto a sus hermanos Marcos y María, han sabido compaginar su formación internacional con el respeto a las recetas tradicionales. Según su padre, han entendido que la base del éxito es la cocina de siempre, como el bacalao o los callos, enriquecida con nuevas técnicas. Vidal se define como un "hostelero apolítico", cuya puerta siempre ha estado abierta para todo el mundo. Como broche final, ha compartido un detalle de su vida personal: cada mañana, él y su mujer Ana nadan una hora. "Te actualiza la mente, el cuerpo, la ilusión, y empiezas el día con alegría", ha concluido.
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